martes, 6 de abril de 2010

Te cuidaré




Para mi amor, mi corazón, mi vida...
Escribo, te estoy escribiendo esta carta mientras pienso en qué hacer con mi vida, en realidad ya lo tengo decidido, solo busco al mejor forma de acabar, de terminar con lo empezado, de acabar con mi vida. Este tiempo a tu lado lo he vivido intensamente. Recuerdo cuando nos vimos por primera vez en el colegio, tú me preguntaste que si tenía amigos, a mi negativa te hiciste mi mejor amiga, y yo no negué. "Juntos para siempre", ese era nuestro lema desde pequeños y tuvimos que romperlo por que tú te ibas lejos con tus padres. Yo me sentía solo, hasta que llegó el instituto y encontré el apoyo en una chica, pero ni ella pudo reparar la pena que tenía mi corazón por tu marcha.
Así llego el momento en que tuve que decidir qué hacer con mi vida, y decidí hacerme médico. Cuando llegué el primer día a la facultad de medicina, y vino una chica hermosa a preguntarme "¿Dónde está la clase 407?", me fijé en ti, tus ojos azules como el cielo, tus cabellos castaños y rizados caían por tu cara haciendo tu sonrisa más angelical, y ahí fue que me di cuenta de que erras tú. Tampoco podías creerlo. El tiempo pasó y nosotros volvimos a ser los amigos unidos que antes éramos. Pero la cosa cambió en una fiesta de las que nos invitaron, ¿Lo recuerdas? Por que ese suceso está nítido en mi mente.
Nos pusimos "alegres" con los cubatas y el alcohol de allí, peor sabíamos lo que hacíamos, éramos conscientes de nuestros actos, y yo lo fui al besarte, te besé y sentí en tus labios sobre los míos una corriente eléctrica que me llegó al corazón, y entonces lo supe... estaba enamorado de ti. Pero esa noche la cosa fue a más, pues te hice mía no eras la primera con quien me acostaba, ni yo el primero para ti, pero si fue la primera vez que el hice el amor a una mujer. Sentir tu cuerpo entre mis brazos, sentir como nos uníamos en un solo ser fue mágico. Pero nuestra amistad se rompió cuando acabó el curso, tú te volviste fría, por eso no quise decirte nada sobre mis sentimientos, pero al parecer mi trato hacia ti me delataba, pro que te fuiste sin decir "Adiós, Chad, fue un placer conocerte" o "Chad, eres un mal amigo", ni eso, solo me dedicaste una mirada triste y te fuiste.
¿Y qué me encuentro en pleno Madrid, cuando me citaste tres años después? Que a tu lado estaba un hombre muy apuesto con el que te ibas a casar, y mis esperanzas de que me aceptases cayeron en picado contra un pozo sin fondo. Nunca lo supiste, pero al ver tu sonrisa de ángel cuando le mirabas a él entendí que le amabas y que nunca te arrepentirías.
Ya lo he hecho, he decidido cómo morir, pro que sin ti yo no soy nada, Isis. ¿No te has dado cuenta? Si tú te vas, mi mundo se oscurece y me convierto en alguien solitario, justo el hombre que no soy cuando estoy contigo. Ando muerto en vida, me lo dicen mucho, y a mi me da igual. Ya nada me importa si tú no puedes estar a mi lado. No quería irme sin dejarte algo para que recordases a este chico, a esta patética persona que te ama con lucra y por muy lejos que vaya siempre lo hará.
Siempre te amaré. Pero te pido que seas feliz, Sí, es lo que te pido, mi único ruego, no te pido que vengas corriendo hacia mi para sacarme esa idea loca de la cabeza, hasta yo se que es descabellado mi plan, pero no voy a arrepentirme. Así pues, mi querida Isis, sé feliz con él, por que yo procuraré desde los cielos que así sea. Te amo, nunca me olvides, por que yo nunca lo haré.
Cuando te asomes por la noche a la ventana y veas una estrella brillante en el firmamento, recuerda me, por que la brisa que sople será mi abrazo, y las gotas de lluvia, mis besos, besos que solo pude darte una vez, donde toqué el paraíso con los dedos. Ya me despido, mi marcha espera impaciente. Sé feliz... te amo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario