miércoles, 15 de diciembre de 2010

Locura

-Mírame, tengo algo que decirte-él me observó, dejando de rabiar, aun  con la respiración agitada.- Yo estoy aquí. Aunque ella te haya engañado, no tengas padres, y no tengas amigos... Me tienes a tu lado. Cuando tu llores, yo estaré aquí para secarte las lágrimas-pasé con suavidad un dedo bajo sus ojos.- Cuando grites de dolor, desesperación o asfixia del mundo, yo estaré aquí para escucharte. Esta pena que llevas en tu alma no te deja vivir, no te deja ver lo que tienes ante tus ojos, por que es lo que en realidad vale la pena. Si tienes miedo, yo estaré aquí para quitártelos de encima. He intentado con todas mis fuerzas aceptar que no sientes lo mismo por mí, que mañana te irás lejos y no volverás jamás, pero es mejor que lo sepas, necesito decírtelo, por que me muero si no lo hago ahora. Ella no te merece, nunca te ha merecido, pero yo sí.- él miraba mis ojos azules, un reflejo brillante de los suyos grises, y sabía que yo estaba diciendo la verdad.- He intentado por todos los medios cambiarlo, por que sé que solo me quieres como amiga. He estado con otros chicos, pero eso no ha afectado a mi corazón. He descubierto que este sentimiento tan fuerte no se puede borrar. Y cuando te vayas, sí, me quedaré sola, totalmente sola, pero sin este peso en mi alma que me atormentaba. 


Me acerqué a su rostro y deposité un beso en su frente. Una lágrima resbaló desde mis ojos hasta la comisura de mis labios. un nudo se posó en mi garganta y me separé de él. Caminé hacia la salida, pero su voz me detuvo en seco.


-Ven conmigo.


Me giré lentamente, sin poder creer lo que escuchaba.


-¿Cómo dices?
-Quiero que vengas conmigo.
-¿Contigo? Pero... no tengo nada preparado, nadie se lo imagina siquiera y... es una locura.


Se levantó, llegó hasta mí y posó su mano en mi mejilla. Me sonrió, y de repente lo vi muy cerca de mí, demasiado como para no tener intenciones de besarme.


-¿Desde cuando el amor atiende a razones?-susurró cerca de mis labios.


No me dio tiempo a contestar, pues pronto tuve sus labios solo para mí. Al principio fue un roce sin importancia aparente, pero con una electricidad muy fuerte de por medio que me puso el vello de punta. No podía creerlo. Esto estaba pasando, me estaba besando, nos estábamos abrazando. Y en unas horas, partiríamos juntos en un vuelo al paraíso. Por que en cualquier lugar que él estuviese, sería como tocar el cielo con los dedos. 

lunes, 6 de diciembre de 2010

Gracias

Nunca he dicho a nadie lo que me sucede cuando escribo, por qué lo hago ni cómo empecé. Y creo que ya va siendo hora.
Antes, hace cuatro escasos años, no me gustaba demasiado leer. Fui al cine a ver Crepúsculo con mis amigas y en seguida quise leer el libro. Me compré la saga entera, empecé a interesarme por el mundo de los Cullen y busqué cosas en Internet. encontré foros, leí historias inventadas por otros, fan-fics, originales, coartas, larguísimas... Y me animé a crear mi primera historia; una donde mezclé lo que más me gustaba de las sagas Harry Potter y Crepúsculo, algo loco, lo sé, pero fue mi punto de partida para empezar a escribir. Me atreví con personajes de otras escritoras, y luego hice una conmigo de protagonista. Algo un poco infantil pero me hacía mucha ilusión jaja. Y luego fueron otras más, de toda clase de temas. Fantásticas, reales, demonios y bailarines... De todo un poco. Y ahora soy alguien que no puede estar sin escribir nada, por que es como si algo me faltase. ¿Y quién ha conseguido esto? Pues la gente que me apoya. Los foreros, los que me seguís por este blog, quienes me piden más de lo que escribo. Y cada comentario, palabra o crítica que me hacéis, me sale una sonrisa de lo más sincera. Quiero daros las gracias por tomar un poco de vuestro tiempo para gastarlo leyendo lo que pasa por mi mente, y también por ayudarme a seguir adelante. 

Un beso enorme,
     María.