¿Sabes esos momentos en los que te sientes vacía? Cuando vas a dar paseos sola y miras a tu alrededor para encontrarte con una pareja por allá, dos acaramelados por el otro lado, unos abrazados... Aquel chico que mira embobado a la chica que le gusta y viceversa. Lo que provoca todo eso es que te sientas sola. Que veas que aun rodeada de mil personas, sientes como si fueses la única humana en el mundo, la única apesadumbrada que pasea sin ton ni son, sin rumbo alguno, sin dirección... Y luego llega él, pero tu no te das cuenta. Ese chico que te mira, te sonríe y del que tu pasas prácticamente, que en secreto se preocupa por ti, y que en un momento, cuando mas sola te sientes, te da su mano para que te aferres a él, totalmente dispuesto a ser tu apoyo cuando te sientas desfallecer. Dispuesto a cuidarte, a preocuparse por ti, a darte lo que necesites sólo porque sí. Y entonces te entra la duda... ¿confiar como has confiado antes, o cerrarte y volver a tu cárcel de soledad? Yo me decidiría a lanzarme a la piscina, después de todo, nunca sabrás qué habría pasado si no lo intentas. ¿Y si resulta que es el amor de tu vida? ¿Y si no lo es? Puede que pases años y años con él, o meses... o menos de un mes. Pero qué más da... ¿A caso no es eso de lo que va la vida? ¿De experiencias? Dentro de unos años puede ser tanto un bello recuerdo como tu ferviente presente. Sólo tienes que aventurarte, quitarte los miedos, e ir a la luz al final del túnel.
Gracias ♥

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